23/4/12

El otro Rebelde. Sal Mineo


Salvatore Mineo Jr. nació en el barrio neoyorkino del Bronx el 10 de enero de 1939. Su padre era un inmigrante de Sicilia que se dedicaba a fabricar ataúdes.

El joven Salvatore tuvo una infancia problemática: expulsado del colegio a la temprana edad de ocho años, formó parte de una pandilla dedicada a cometer varios robos. Sus padres, tratando de apartarle de las calles, le matricularon a los diez años en una escuela de baile y arte dramático. Allí el joven Sal se apasionó de inmediato por el mundo de la danza y de la interpretación, dejando de lado a sus compañeros delincuentes. En varias oportunidades los alumnos de la escuela hicieron breves apariciones en programas de televisión. Una tarde, unos productores de Broadway lo vieron ensayando en la escuela, y era justo lo que andaban buscando, un niño italiano para actuar en "La Rosa Tatuada" de Tennessee Williams. Dos días más tarde lo contrataban para actuar, fue el comienzo de Sal Mineo, el actor de 11 años.

En 1951, ya con varios años de experiencia profesional, consiguió debutar y destacarse en Broadway gracias a producciones teatrales como "La Rosa Tatuada" y "The Little screwball", también en el musical "El rey y yo". Este musical llevaría a la fama a Yul Brynner. Luego trabajó con un joven Tony Curtis en "Six Bridges to cross".


A mediados de la década dio el salto al cine con pequeños papeles en "Atraco sin huella (1955)", de Joseph Pevney, "La guerra privada del mayor Benson (1955)", de Jerry Hopper y especialmente "Rebelde sin causa (1955)", película de Nicholas Ray protagonizada por otro grande, James Dean. En este filme, Mineo era el actor más joven de la película, interpretando el personaje del delincuente juvenil llamado Platón -el más recordado de toda su carrera- le llevó a ser nominado a la candidatura para el Oscar como mejor actor de reparto. De esta misma época son también los intentos del actor por convertirse en estrella del rock and roll, llegando a grabar varios singles e incluso un LP, que cosecharon discretas ventas.

El éxito de "Rebelde sin causa", lejos de lanzarle al estrellato, le consagró como idóneo para encarnar papeles secundarios en los que da vida a jóvenes perdedores marcados por un destino trágico.
 
Su carrera cinematográfica fue breve ya que murió muy joven, sin embargo fue actor de reparto en grandes películas donde cabe destacar "Gigante (1956)" de George Stevens, donde repitió colaboración con James Dean; "Marcado por el odio (1956)" dirigido por Robert Wise; en 1957 filma "Dino", donde se enfrenta a un padre golpeador y obtiene una muy buena crítica por su papel.

En 1958 interviene en "Tonka", una película de Disney ambientada en el lejano oeste donde interpretaba el personaje del guerrero comanche Búfalo Blanco, "Éxodo (1960)", de Otto Preminger, donde volvió a ser nominado como mejor actor de reparto. Mineo actuó también en la superproducción bélica "El día más largo (1962)" y "El gran combate (1964)", último western dirigido por John Ford.

A finales de la década de 1960, cansado de interpretar personajes similares y un tanto mayor para ellos, Mineo regresó al teatro, donde no se limitó a actuar, sino que incluso puso en escena la obra "Fortune and men’s eye", de John Herbert, en 1969.
 
Mineo desarrolló una prolífica carrera televisiva de apariciones estelares en muchas series como en: Combate: The Brothers, Ellery Queen, Joe Forrester, Historia policial, S.W.A.T., Misión: Imposible y Columbo.
 
Se dice que hizo una prueba para un papel en la película "Lawrence de Arabia" y no fue elegido. Su última participación en cine fue en 1971: un breve papel en la segunda secuela (3ª parte de la saga) de la película de "El planeta de los simios".
  
Sal Mineo fue acuchillado el 12 de febrero de 1976 cuando regresaba a su domicilio en West Hollywood después de un ensayo teatral. Tenía 37 años.

Su final coincidió tristemente con el tipo de papeles que acostumbró a dar en el cine.